Muchos países de África, cargan en general con la mala imagen de inestabilidad y problemas sociales que afectan al continente, y Kenya, a pesar de tener al turismo como principal fuente de divisas, no es la excepción.
Imagen nd.strupler
En Kenya, la situación del país no es de lo más estable. No faltan incidentes aislados, o situaciones de conflictividad por causas políticas. Por ejemplo, a comienzos del año 2008 y tras las elecciones, las dudas sobre la legitimidad del acto eleccionario dispararon una serie de disturbios con un brote de violencia que afectó nuevamente la imagen del país. La situación actual es más estable, y luego de los mejores momentos para viajar a Kenya, es bueno seguir una serie de consejos que van ligados muchas veces del sentido común para garantizar un viaje sin contratiempos.
Sobre todo en las grandes ciudades, lo mejor es evitar las aglomeraciones de gente y evitar las manifestaciones políticas. En ciudades como Nairobi, a los problemas sociales y de seguridad hay que sumar los males propios de una gran ciudad, con su correspondiente vandalismo, los arrebatadores, etc. Bastará un poco de sentido común para desplazarnos y disfrutar sin contratiempos.
Para asegurarnos de la tranquilidad según la región (ver regiones de Kenya) , lo mejor es consultar antes de viajar a nuestro agente de viajes, que nos podrá aconsejar sobre las zonas más tranquilas del país, entre ellas, el Valle del Rift, o provincias como Nyanza, sobre el lago Victoria. El parque Nacional Elgon, por el contrario, es una zona atractiva, pero al mismo tiempo desprotegida, siendo escenario de conflictos, y un área muy empobrecida no exenta de problemas.
Otras áreas a evitar son las fronteras con Etiopía, Somalia y Sudán. Y siempre, en zonas solitarias, evitar encontrarnos solos o en horas inapropiadas sin un buen lugar donde dormir. Todas las recomendaciones, lejos de llevarnos a tener miedo, deberían servir para que nuestro viaje se realice con conciencia de las dificultades posibles.